Agua caliente con la energía del sol

agua caliente con la energia del sol

La energía que proporciona el sol puede ayudarnos en numerosos aspectos. Entre ellos, es el de generar agua caliente para nuestro hogar.

Actualmente, las nuevas tecnologías permiten que aprovechemos la energía que proporciona el planeta cada vez más. Las llamadas energías renovables permiten usar el agua, viento, sol etc., para producir energía y dedicarla a distintos usos. Una muy interesante es la energía térmica que se puede producir gracias al aprovechamiento de la radiación solar.

Cada hogar o domicilio tiene una instalación de distinto tipo para poder disfrutar del agua caliente. Gracias a las nuevas tecnologías y la búsqueda de nuevas formas de obtener energía que surge de la preocupación por el medio ambiente, actualmente podemos usar la energía que proporciona el sol para obtener agua caliente.

En España, gracias a su latitud y clima, podemos aprovechar muchas horas de sol. Por tanto, somos uno de los países que más energía podemos producir gracias al sol. El uso de energía solar para obtener agua caliente tiene muchas ventajas. No sólo conseguimos, efectivamente, agua caliente para los diferentes usos necesarios en un domicilio en el día a día, sino que permite ayudar al medioambiente y un considerable ahorro económico, todo con una sola instalación.

Las ventajas de la energía térmica

En primer lugar, gracias a la tecnología de obtención de energía térmica a través del sol, cada hogar puede ser sostenible y ayudar en la lucha contra el cambio climático. La energía solar térmica es no contaminante, y su uso permite la reducción de la emisión de CO₂ a la atmósfera, permitiendo un planeta más limpio.

Por otro lado, el ahorro que suponen este tipo de instalaciones las hacen muy interesantes. Con una instalación de energía térmica se puede conseguir el 100% del consumo de agua caliente en un domicilio incluso en invierno. Y de esta forma, además del ahorro de dinero, se ahorra energía. Además, hay que añadir que se ha derogado el impuesto al sol, por lo que es mucho más fácil amortizar las instalaciones de energía térmica. Y hay que tener en cuenta que estas instalaciones tienen una vida útil de unos 25 años.

¿Cómo funcionan?

Las placas solares de una instalación aprovechan la energía de la radiación solar y la transforman en energía térmica. Así, se puede usar para la producción de agua caliente sanitaria (conocida como ACS) en hogares y servicios, además de otros usos menos comunes como piscinas térmicas o la calefacción.

También es importante señalar algo que puede generar dudas a la hora de instalar un proyecto de este tipo. Es importante saber que, aunque las placas calienten el agua al recibir la energía del sol, por la noche se seguirá disfrutando del agua caliente. Esto se debe a que el agua se mantiene el calor gracias a que los depósitos de estas instalaciones están térmicamente aislados. Eso sí, se debe usar un sistema de apoyo, porque hay días en los que el sol no calienta con la suficiente intensidad, como sucede cuando está nublado. A pesar de esto, la instalación permite que el agua se caliente más rápido que si no se tuviera.

De este modo, las ventajas que supone aprovechar el sol para conseguir agua caliente en nuestros hogares son muchas: agua caliente para tu hogar, ahorro económico y ayuda al planeta.